LA DECENTE de Miguel Mihura y MIHURA POR DÓNDE.
Los Jardines del Galileo.
Autor: Miguel Mihura. Director: Manuel Canseco. Intérpretes: Luis Varela, Paco Racionero, Julia Trujillo, Cristina Palomo, Juan Carlos Talavera y Cristina Juan.
LOS JARDINES DEL GALILEO: TEATRO, MÚSICA Y BUEN AMBIENTE EN LAS NOCHES DE VERANO.
Por cuarto año consecutivo, el número 39 de la Calle Galileo se convierte en un destino obligado durante las noches de verano madrileñas. En primer lugar fueron las palabras de Arniches las que amenizaron las tardes de Julio y Agosto, a un público remiso a viajar a otros lugares; en los dos años siguientes fue Jardiel Poncela el causante de las carcajadas sonoras y gratificantes de un público activo y cómplice. Este año se ha elegido al mago del absurdo, del humor surrealista e inteligente; arma infalible contra una censura incapaz de descubrir qué hay detrás de las palabras, qué hay de cierto en lo que no se dice y se insinúa, en lo que se expresa mediante un juego de palabras ágil, dinámico y divertido. Este año, su centenario, será Miguel Mihura el anfitrión de las veladas estivales en los jardines del Galileo. Manuel Canseco vuelve a convertirse en el director de una orquesta bien afinada e integrada por maestros de la escena, capaces de desenvolverse con soltura en un original escenario que abre sus brazos invisibles a un peculiar patio de butacas, que hace las veces de jardín o de chalecito de soltero de Roberto (Luis Varela) – el personaje protagonista- Un caballero, de buen ver, cuya ama de llaves (Julia Trujillo) desea fervientemente, que encuentre su alma gemela. Él cree hallarla en una señorita, Nuria (Cristina Juan) con la que pasó unas románticas horas y que le pedirá algo insólito, como prueba irrefutable de amor. “Las mujeres cada vez piden cosas más extrañas”- dice en una ocasión Roberto…. Sin saber que Nuria le pedirá que mate a su marido, ya que su “decencia” le impide cometer adulterio… A partir de ahí se sucederán las situaciones más raras, ilógicas, absurdas y cómicas que ustedes puedan imaginar… Hasta llegar a un desenlace insospechado. ¿Quién es el asesino, Cómo llega a descubrirlo el ingenioso comisario, interpretado por Paco Racionero? Eso habrán de averiguarlo, acudiendo a los Jardines del Galileo y disfrutando de un montaje desenfadado, ágil y en el que se ha acentuado el absurdo y el humor inteligente de Mihura, poniendo énfasis en la caracterización del Comisario (“Ese guardia que ha ascendido a base de recomendaciones, como apunta en alguna ocasión Nuria”) Un personaje despistado… Tal vez, se hace el despistado; que nos evoca a algún que otro detective legendario y que, interpreta de forma sensacional Paco Racionero. De igual manera, se acentúa la veracidad de unos diálogos rápidos, que demandan la complicidad absoluta del compañero y completamente lógicos, dentro de una situación ilógica y rematadamente cómica. Manuel Canseco ha acertado no sólo con un autor que dominaba la carpintería teatral, que la dotaba de acción e intriga, logrando el favor del público de ayer, y como hemos visto, también de hoy; no sólo con unos actores que, verano tras verano, hacen de este lugar el sitio ideal para pasar las calurosas noches estivales disfrutando de un inmejorable ambiente y de una magnífica velada teatral… Sino también con un aperitivo “cómico-musical” que, “Mihura por dónde” supone el feliz reencuentro con el público… Tras “El hundimiento del Titánic”, de un dúo magnífico, que combina el humor y la calidad musical, que es capaz de reírse de sí mismo y de la realidad que nos rodea y que posee una inmensa habilidad para romper una cuarta pared, que en este caso, no existe… En definitiva, el feliz reencuentro con Angel Ruíz y Mariano Marín, “Quésquíspás”… Suculento aperitivo, para un Menú con mayúsculas en las noches de verano de la Capital.
Sofía Basalo.
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